La civilización minoica de la edad de bronce (3000-1100 a.C.), denominada así por el mítico rey Minos, fue la primera en desarrollarse en Europa. Se hallaba establecida en la pequeña isla de Creta, situada en el mar Egeo entre Grecia y Turquía, y su sociedad se desarrolló paralelamente a la de Egipto. A pesar de su proximidad y de ciertas influencias compartidas, las culturas egipcia y minoica se desarrollaron muy separadas, aunque la segunda tuvo una enorme influencia en el arte de la antigua Grecia.

Pintura minoica

La pintura mural minoica se ha documentado en Creta y en las islas Cíclades, continuándose en Micenas. Los conjuntos más importantes proceden del palacio de Cnosos y de las casas de Akrotiri, en Thera. La mayoría son del final del periodo neopalacial, entre 1600 a. C. y 1480 a. C.

La pintura figurativa se desarrolló a partir de precedentes egipcios, de ahí que se aprecie un parecido al estilo egipcio, como en la representación esquemática de la figura humana. Sin embargo el arte minoico posee un naturalismo y una flexibilidad que no se encuentran en el egipcio.

Al igual que los murales egipcios, los minoicos se realizaban aplicando pintura al temple (pintura en la que el pigmento está disuelto en agua y mezclado con goma o clara de huevo) sobre yeso seco. Los colores son planos y vivos, de gama reducida, conseguidos mediante pigmentos minerales.

Era una civilización marinera y sus pinturas reflejan su conocimiento de los mares y de los animales marinos. Otro tema recurrente es el de la tauromaquia, un ritual que se cree tenía alguna conexión con la religión minoica. También destacan las escenas de vida religiosa o cortesana, así como los paisajes donde se representan plantas cretenses o, en ocasiones, egipcias.

En la representación de las figuras humanas aparecen jóvenes, hombres atléticos con la piel rojo oscuro y mujeres pálidas vistiendo el traje típico de falda de volantes y corpiño que deja al aire los pechos. Los animales son representados en movimiento, con el llamado “galope minoico”.

Pintura micénica

La civilización micénica fue una cultura de la edad de bronce de la península griega. Sucedió a la cultura minoica de Creta y apareció alrededor del año 1400 a.C. para convertirse en la cultura dominante de la isla.

La pintura micénica está muy influenciada por la minoica, siendo igual su técnica pictórica. Los temas de los murales micénicos representados son varios: caza (incluyendo tauromaquias), combates, procesiones, relatos mitológicos. Otros frescos están formados por motivos geométricos.

La civilización micénica se derrumbó alrededor del año 1100 a.C. Su final marcó el fin de la edad de bronce en Grecia.

Fuentes

“Historia de la pintura. Guía esencial para conocer la historia del arte occidental”. Wendy Beckett

wikipedia

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